No soy de los que suele ver películas por internet. Pero en ciertas ocasiones, uno cae. Sobre todo cuando no hay certeza de que la película en cuestión vaya a llegar a territorio español. Este es el caso de 'Saint Seiya:Legend of Sanctuary', el reboot en CGI del manga ochentero de Masami Kurumada. Y como la palabra reboot indica, 'Legend of Sanctuary' es una puesta al día de la Saga de Santuario, la más importante de la obra original.
Antes de empezar, decir que me considero bastante fan de estos afeminados caballeros, he visto el anime original y actualmente leo el manga aprovechando que Planeta Deagostini lo está reeditando, así que este artículo, más que ser una crítica puramente cinematográfica, está enfocada a las diferencias de 'Legend of Sanctuary' con la obra original. Dicho esto, empezamos.
A estas alturas, para cualquiera que sea un poco entendido del cómic japonés, la historia de 'Saint Seiya' le resultará familiar, pero para aquellos que no lo sean, la serie narra los numerosos combates de cinco jovenes luchadores, cada uno equipado con una armadura que recibe el poder de una constelación en particular, contra aquellos otros caballeros que quieran hacer daño a la joven reencarnación de la diosa Atenea, o, en general, hacer el mal en el mundo. Todo ello aderezado con litros de sangre, personajes andróginos y un rollo muy homoerótico.
En concreto, La Saga de Santuario nos relata el enfrentamiento contrareloj de los cinco protagonistas contra los Caballeros de Oro, los de las constelaciones del Zodiaco, para desenmascarar una conspiración para acabar con Saori Kido, la Atenea de nuestros días (De los 80, en realidad)
El principal problema de 'Legend of Sancuary' es el querer servir de puerta de entrada al público general en universo de 'Saint Seiya', pero al mismo tiempo, basarse en una parte de la trama en la que el lector ya conoce bien a los personajes y sus motivaciones. Sin embargo, en vez de tomarse demasiado tiempo en la introducción de la historia, el fallo reside en todo lo contrario, la historia comienza y se desarrolla con demasiada velocidad, dando lugar a situaciones forzadas y a explicaciones apresuradas del argumento.
Eso es en lo que falla precisamente la película, ya que para poder introducir toda la saga en una cinta de apenas una hora y media, se han eliminado muchos momentos importantes de la serie, así como muchos detalles necesarios para entender la personalidad de los protagonistas y las relaciones entre ellos. Un ejemplo claro de esto es la relación alumno-maestro entre Hyoga del Cisne y Camus de Aquario, que tanto se desarrolla en el manga y que apenas se menciona en la cinta. Este problema que se podría haber solucionado facilmente con 15 o 20 minutos más de metraje, lo suficiente para incluír unas cuantas escenas más. Un detalle que sí que compensa ligeramente esta ausencia de escenas emblemáticas, es el clímax final de la película, con sucesos que nunca ocurrieron en el manga y que nos permite ver en acción un poco más a los Caballeros de Oro.
Otro fallo, heredado del manga, es la superficialidad del guión. A pesar de que en la cinta nueve de cada diez intervenciones son metáforas profundas sobre el verdadero poder del corazón y la amistad, en el fondo es todo paja, frases vacías que no trasmiten nada, que sólo sirven para resaltar que, los japoneses, cuanto más gritan, más fuerte te hostian. Una oportunidad desaprovechada, ya que con este reboot podrían haber intentado dotar al guión de un poco más de madurez, y no limitarse a ser un calco del original, carente de profundidad.
Sin embargo, lo que más me ha molestado, como aficionado, es que la presencia de algunos personajes es casi anecdótica, como la de Ikki de Fénix, que a pesar de ser uno de los protagonistas de la obra original apenas está presente durante la película, o Afrodita de Piscis, cuya aportación a la película es nula. Tan nula como que dice una frase. No esperéis ver sus rosas, no salen. La ausencia de personajes secundarios como Marin del Águila, Kiki, Dohko o Cassius es razonable debido a la brevedad de la película, aunque no hubiese estado de más alguna referencia a estos personajes.
Sin embargo, no todo es malo en este reboot. Uno de los puntos más importantes, y que más a interesado a los aficionados desde que se anuncio la producción de 'Legend of Sanctuary' es el rediseño de los personajes. Personalmente, la nueva versión de los Caballeros me ha resultado bastante acertada, con alguna excepción, como el nefasto intento de hacer de Máscara de Muerte de Cáncer, el Caballero de Oro más hijo de puta, el alivio cómico de la película. Joder, se llama Máscara de Muerte, colecciona los rostros de la gente a la que mata, no es precisamente gracioso. Y hablando de alivios cómicos que no acaban de funcionar, Seiya de Pegaso, protagonista absoluto de la película, ha perdido ese carácter justiciero y serio que le caracterizaba para pasar a ser graciosete e irresponsable, más cercano a Luffy de 'One Piece' que al Seiya original de Kurumada.
El resto de cambios se limitan a vestuario, como las armaduras, que han sufrido una puesta al día, teniendo incluso cascos retáctiles, al más puro estilo de la máscara de oxígeno de Star-Lord (Guardianes de La Galaxia, James Gunn, 2014) , peinado o bello facial (Ojo a la perilla de Aioros de Sagitario y a la barba de Aioria de Leo). Ah, y ahora uno de los Caballeros de Oro ha pasado a ser una mujer. Un cambio que no tiene ninguna relevancia en la historia, es más, es lógico que en esta nueva versión se haya querido introducir algún personaje femenino más, más teniendo en cuenta que dos importantes secundarios femeninos (Marin y Shaina) no aparecen en la cinta.
Pero vamos a lo importante, lo que promete la película es una nueva versión de los épicos enfrentamientos entre los Caballeros de Bronce y sus homónimos de Oro. Y en parte cumple, pero tampoco acaba de convencer. Algunos combates de la serie original no tienen lugar, otros cambian sus participantes, y los que sí podemos disfrutar se quedan cortos. Así, los momentos de acción son los mayores perjudicados por la escasa duración de 'Legend of Sanctuary'. De esta manera los eternos combates que pudimos disfrutar en el manga o en la versión animada se ven reducidos en la película a unos cuantos puñetazos y unos pocos efectos de luces. Una lástima que, con la gran calidad de la animación CGI que tiene la película, no podamos disfrutar de más peleas y más espectaculares.
Pero vamos a lo importante, lo que promete la película es una nueva versión de los épicos enfrentamientos entre los Caballeros de Bronce y sus homónimos de Oro. Y en parte cumple, pero tampoco acaba de convencer. Algunos combates de la serie original no tienen lugar, otros cambian sus participantes, y los que sí podemos disfrutar se quedan cortos. Así, los momentos de acción son los mayores perjudicados por la escasa duración de 'Legend of Sanctuary'. De esta manera los eternos combates que pudimos disfrutar en el manga o en la versión animada se ven reducidos en la película a unos cuantos puñetazos y unos pocos efectos de luces. Una lástima que, con la gran calidad de la animación CGI que tiene la película, no podamos disfrutar de más peleas y más espectaculares.
Hablando de la animación CGI, técnicamente la película se ve impecable, aún teniendo en cuenta que la calidad con la que pude verla era bastante lamentable. Destacar sobre todo el gran trabajo de adaptación de los movimientos y posturas de cada personaje, que calcan a los de la serie original, y unas expesiones faciales muy cuidadas, algo más occidentalizadas de lo que sería habitual en un título nipón. Los ataques especiales de cada Caballero están recreados perfectamente, con efectos muy cuidados y bastante espectaculares.
El doblaje, que por motivos evidentes y temporales, no es el mismo que en la serie original, cumple bastante bien, al nivel de las voces originales. La banda sonora acompaña correctamente en los momentos álgidos de la cinta, pero no destaca, echando en falta la música original de la serie, o una revisión de los temas más emblemáticos.
El doblaje, que por motivos evidentes y temporales, no es el mismo que en la serie original, cumple bastante bien, al nivel de las voces originales. La banda sonora acompaña correctamente en los momentos álgidos de la cinta, pero no destaca, echando en falta la música original de la serie, o una revisión de los temas más emblemáticos.
- El rediseño de las armaduras, actualizadas y más espectaculares que nunca.
- La animación, sobre todo en la recreación de los ataques y los movimientos.
- La barba de Aioria de Leo.
- La duración. Una hora y media se queda corta. Queremos más minutos, más hostiejas.
- La escasa participación de algunos personajes como Ikki de Fénix o Afrodita de Piscis. La risa.
- La falta de profundidad en los personajes, sus emociones y sus relaciones, como es el caso de Hyoga y Camus.
- El estropicio que han hecho con Máscara de Muerte. Máscara de Muerte era un cabrón asesino, no un gordo en calzoncillos.
- Que no hayan aprovechado el reboot para añadir un poco más de madurez a la historia. En los 80 colaba que se pegasen por que sí. Pero estamos en 2014.





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